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El vidrio ideal se hace realidad: científicos crean un material con apariencia de vidrio pero comportamiento de cristal

La paradoja del vidrio ideal, planteada por el químico Walter Kauzmann en 1948, ha sido una de las más duraderas en la física. Este enigma consistía en que, al enfriar un líquido lentamente para convertirlo en vidrio, el nivel de desorden interno debería disminuir progresivamente, hasta alcanzar un estado con orden perfecto. El problema es que ese estado parecía imposible de alcanzar en la práctica.

Científicos de la universidad de oregón crean el vidrio ideal

Científicos de la universidad de oregón crean el vidrio ideal

En una reveladora demostración de la capacidad de la tecnología para superar suposiciones, un grupo de investigadores de la Universidad de Oregón, en Estados Unidos, ha presentado un modelo que demuestra cómo se podría formar un tipo de vidrio extraordinario. Se trata de un material que, a pesar de mantener la apariencia desordenada del vidrio tradicional, se comporta de forma sorprendentemente similar a un cristal perfecto.

Para entender por qué este hallazgo resulta tan llamativo, hay que comprender cómo funciona el vidrio. A diferencia de materiales cristalinos como el diamante o la sal, donde los átomos se organizan siguiendo patrones perfectamente repetitivos, el vidrio pertenece a una categoría conocida como sólido amorfo. Los átomos están distribuidos de forma aparentemente caótica, similar a lo que sucede con un líquido congelado. El vidrio perfecto rompería esa regla, con una estructura interna uniforme, aunque su apariencia seguiría siendo la de un vidrio.

Para investigar esta posibilidad, los científicos utilizaron simulaciones por ordenador. En lugar de enfriar lentamente un líquido, modificaron gradualmente el tamaño de las partículas dentro del sistema mientras se empaquetaban. Este proceso permitió construir un material en el que las partículas quedan distribuidas de forma extremadamente homogénea, sin formar el patrón repetitivo típico de un cristal.

Si este vidrio ideal pudiese fabricarse algún día, zanjaría un debate iniciado hace décadas. Pero, al menos hasta ahora, solo se trata de eso: simulaciones informáticas. No obstante, los científicos norteamericanos están convencidos de que sí es posible. Como suele decirse, una cosa es la teoría y otra la práctica.