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Jubilación a un clic: reforma agiliza los años cotizados para fijos discontinuos

La reforma laboral ha transformado radicalmente el acceso a la jubilación para los trabajadores fijos discontinuos, un colectivo que hasta ahora se enfrentaba a una desventaja significativa en el cómputo de sus años cotizados. El cambio, efectivo a partir del 1 de abril de 2025, podría significar la ansiada ansiada salida anticipada para muchos.

Un 150% para los periodos intermitentes

Un 150% para los periodos intermitentes

La clave reside en un factor de multiplicación de 1,5 aplicado a los periodos cotizados bajo esta modalidad. Esto implica que, en lugar de contabilizar únicamente los meses efectivamente trabajados, se reconocerán como si fueran 1,5 meses por cada uno. Un cambio que rompe con la tradicional penalización por la intermitencia laboral.

Pero ojo, esto no se traduce automáticamente en una pensión más elevada. La base reguladora, ese punto de partida para calcular la cuantía de la jubilación, permanece inalterada. La mejora se concentra en la capacidad de alcanzar los 15 años mínimos de cotización con mayor rapidez.

El Gobierno ha sido claro: la jubilación anticipada de los transportistas no será rechazada por silencio administrativo. Esta medida no es un simple ajuste técnico, sino una corrección histórica que reconoce la realidad de una gran parte de la fuerza laboral española.

La reforma, en esencia, simplifica el proceso de acreditación de los años cotizados. Antes, la intermitencia laboral generaba una penalización automática, dificultando el acceso a prestaciones contributivas. Ahora, cada día trabajado cuenta como si fueran 1,5, abriendo la puerta a la jubilación para aquellos que han luchado por mantener su empleo en condiciones variables.

El límite anual de 365 días por año natural establece un tope a esta bonificación, evitando distorsiones en el sistema. Un trabajador que dedica seis meses al año a la actividad, por ejemplo, podría ver sus periodos computables ampliados a nueve meses, un avance significativo en la consecución de los requisitos exigidos.

Con una base reguladora, que establece el salario promedio durante los últimos años de cotización, se calcula el porcentaje de la pensión. Al aumentar los años cotizados, se acerca a tramos más favorables, elevando el porcentaje aplicable y, por ende, la cuantía final de la jubilación. La reforma premia la constancia y la dedicación, recompensando a aquellos que han mantenido su empleo a pesar de las dificultades.

La edad ordinaria de jubilación, fijada en 66 años y 10 meses en 2026, salvo que se acrediten 38 años y 3 meses cotizados, sigue siendo la misma. Sin embargo, la nueva fórmula permite alcanzar estos años con mayor facilidad, suavizando el impacto de los periodos de inactividad. Un trabajador con una trayectoria laboral interrumpida podría ahora acceder a la jubilación a una edad ligeramente inferior.

Esta reforma afecta no solo a la jubilación contributiva, sino también a la jubilación anticipada, la incapacidad permanente y las prestaciones por muerte y supervivencia. En definitiva, un cambio que impacta de manera significativa en la vida laboral y económica de miles de ciudadanos.

La cifra clave: Un trabajador que antes necesitaba 15 años de cotización para acceder a una pensión contributiva, ahora podría alcanzar esa meta en menos tiempo gracias a esta nueva fórmula. El Gobierno confirma que la mejora en el cómputo de los periodos cotizados es un factor determinante para la jubilación anticipada de los transportistas.