Adiós a la facturación por horas: la ia amenaza con obsolescencia a los abogados
El modelo tradicional de facturación por horas en el mundo legal se tambalea. Jeff Bleich, principal abogado de Anthropic, creadores de la IA Claude, pronosticó el fin de esta práctica, argumentando que la inteligencia artificial está automatizando tareas que antes requerían la intervención de numerosos abogados.

La revolución de la ia redefine el valor del tiempo legal
Durante un evento en San Diego, Bleich señaló que las herramientas de IA están eliminando la necesidad de grandes equipos de abogados dedicados a trabajos que considera “tediosos”. “Contamos con una Tecnología que eliminará las prácticas que permiten a las personas enriquecerse a costa de un trabajo tedioso”, afirmó.
Esta declaración, realizada junto a expertos de Google, IBM y Liberty Mutual, pone de manifiesto un cambio profundo en la industria legal. La facturación por horas, sistema estándar en los bufetes, registra el tiempo dedicado a cada cliente, a menudo en incrementos de seis minutos, y se cobra en base a ello. Aunque históricamente sirvió para generar transparencia en los costos, ha creado una disonancia de intereses.
“Los intereses de las empresas están reñidos con los de sus clientes”, explicó Bleich. Las compañías buscan soluciones rápidas, pero los bufetes, al facturar por tiempo, se benefician de la duración del proceso. Cuanto más complicado el caso, más lucrativo.
La tendencia es compartida por otros líderes del sector. Damon Hart, abogado principal de Liberty Mutual, enfatizó que el valor ya no reside en el tiempo invertido, sino en la estrategia y los resultados obtenidos. Anne Robinson, de IBM, se mostró abierta a explorar modelos de facturación más alineados con las prioridades del cliente, incluso a colaborar en su desarrollo.
Las palabras de Bleich llegan en un momento especialmente delicado para Anthropic, que recientemente demandó a agencias federales tras ser incluida de facto en una lista negra por parte de la administración Trump. La firma recurrió a WilmerHale, un bufete con una historia en defensa de la libertad de prensa y que fue blanco de una orden ejecutiva de Trump.
El propio Bleich, al ser cuestionado sobre la demanda, defendió su preferencia por firmas que demuestran