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Bots eclipsan a los humanos en internet: ¿el fin de la web tal como la conocemos?

La inteligencia artificial está revolucionando los negocios y la economía, pero también amenaza con transformar radicalmente la experiencia online. Un cambio que podría dejar de lado a los usuarios humanos.

El tráfico de bots supera al de personas, según cloudflare

El tráfico de bots supera al de personas, según cloudflare

Matthew Prince, CEO de Cloudflare, alertó en el evento SXSW de Austin que el tráfico generado por bots podría superar al de personas en 2027. Una predicción que pone en tela de juicio la base misma de Internet, construida sobre la interacción humana.

Antes de la irrupción de la IA generativa, los bots representaban alrededor del 20% del tráfico web, con Google liderando la lista. Ahora, con la capacidad de visitar miles de páginas por cada consulta, la balanza se inclina drásticamente. “Si un humano visita cinco sitios para buscar una cámara, un bot puede visitar 5.000”, explica Prince. Esta diferencia genera una carga de tráfico considerable que la infraestructura actual apenas puede soportar.

La situación no es nueva. Imperva ya estimaba que los bots representaban el 51% del tráfico en 2025, con un 37% de ellos actuando de forma maliciosa. Incluso Sam Altman, fundador de OpenAI, ha expresado la preocupación por la posibilidad de que las IA entrenadas con sus propias creaciones reduzcan la autenticidad de la información en la web.

La infraestructura de centros de datos también debe adaptarse a este nuevo flujo masivo. Reforzar estos centros es una necesidad constante, impulsada no solo por la IA, sino por el auge de las propias herramientas de IA que podrían requerir espacios aún mayores. La infraestructura física se ve obligada a evolucionar para responder a este incremento exponencial.

Algunos argumentan que ya hemos superado esta barrera. Sin embargo, la perspectiva de Cloudflare es mucho más sombría. El futuro de Internet, tal como lo conocemos, depende de cómo se gestione esta transición. La capacidad de las IA para generar y consumir contenido a una velocidad sin precedentes exige un replanteamiento urgente de la arquitectura web y de la propia experiencia del usuario. Los cambios ya están en marcha, y la web se perfila como un territorio desconocido.