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Dgt desata el confuso 'código rosa': matrículas temporales para desatar el caos de las importaciones

La Dirección General de Tráfico ha lanzado una medida que, más que innovadora, parece un intento desesperado por controlar el flujo de vehículos importados. Se acabó el marrón familiar de las matrículas provisionales; ahora, las carreteras españolas se llenarán de matrículas rosas.

Un cambio radical, pero con un precio

Tras analizar el éxito de Francia, donde esta práctica ya está en marcha desde 2026, la DGT ha decidido implementar su propio sistema. El objetivo declarado: simplificar la identificación de vehículos no matriculados, pero en realidad, se trata de un parche para un problema más profundo: la proliferación de matrículas falsificadas.

Este nuevo enfoque, que se aplicará inicialmente a vehículos importados de la Unión Europea, introduce una peculiaridad: cada matrícula tendrá una fecha de caducidad claramente indicada, en formato mes/año. Una pequeña, casi imperceptible, pero crucial diferencia que busca frustrar los fraudes relacionados con registros temporales.

Detalles técnicos y un toque de control

Detalles técnicos y un toque de control

Las matrículas ‘rosas’ adoptarán el prefijo ‘WW’ para vehículos de particulares y ‘W’ para profesionales. La DGT, en un gesto de aparente flexibilidad, no impondrá restricciones tan estrictas como las que se ven en Francia. Pero no se equivoquen: estas placas no son un capricho. La normativa establece una validez de dos meses, prorrogable en caso de que el registro definitivo no se haya completado. ¿El castigo por conducir con una placa caducada? Una multa de tráfico, sin discusión.

La iniciativa no solo se aplica a vehículos nuevos. También afectará a coches importados en proceso de registro y a aquellos destinados a la exportación. La DGT, evidentemente, quiere asegurar que no haya confusión con matrículas diplomáticas o de exportación. Un intento de cerrar cualquier posible brecha que permita la entrada de vehículos irregulares.

La ia vigilando a la vigilancia

La ia vigilando a la vigilancia

Y no solo eso. La Guardia Civil, reforzada con drones marinos inteligentes –una inversión considerable, por cierto–, estará encargada de detectar estos vehículos ‘rosas’ a simple vista. La inteligencia artificial, presente en las cámaras de tráfico, estará analizando las matrículas en tiempo real, agilizando la tarea de los agentes. Un sistema de control que se extiende desde la base de datos hasta la carretera, buscando el infame ‘marrón familiar’.

El conflicto en el asfalto

El conflicto en el asfalto

En definitiva, la DGT ha apostado por una medida que, aunque técnicamente solvente, parece una solución paliativa a un problema de raíz. El verdadero desafío reside en combatir la cultura de la falsificación, no en disfrazar los vehículos con un color llamativo. Pero, como siempre, se hace lo que se puede. Y ahora, las carreteras españolas lucirán un rosa que, esperemos, no sea solo una fachada.