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Meta tropieza: sus gafas ray-ban se quedan fuera de europa

Las ambiciones de Meta en el metaverso se han estrellado contra una pared regulatoria. Las esperadas gafas inteligentes Ray-Ban, un producto clave para la compañía, no llegarán a Europa a causa de las estrictas normativas de la Unión Europea sobre baterías e inteligencia artificial. Un revés significativo para la empresa, especialmente considerando la considerable inversión realizada en este proyecto.

La batería, el talón de aquiles

La batería, el talón de aquiles

El principal escollo reside en la nueva normativa europea que exige la extracción de baterías a partir de 2027. Esta exigencia, diseñada para fomentar la sostenibilidad y facilitar la reparación de dispositivos, choca frontalmente con el diseño compacto y funcional de las gafas Ray-Ban Meta Display. Meta, según fuentes internas, se encuentra en negociaciones con la UE buscando una excepción para este tipo de dispositivos, pero el futuro es incierto.

Andrew Puzder, embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea, soltó la bomba esta semana durante un evento, revelando que las gafas “no estarán disponibles en la Unión Europea porque la batería no es extraíble”. Una declaración que ha encendido las alarmas en Silicon Valley y ha impactado en el valor de las acciones de ambas compañías.

Pero la complejidad del lanzamiento no se limita a la normativa de baterías. Las restricciones impuestas por la UE sobre las funciones de inteligencia artificial presentes en el dispositivo también complican la ecuación. Adaptar las gafas a las regulaciones europeas implicaría, en esencia, despojarlas de gran parte de su atractivo y funcionalidad, un precio que Meta parece no estar dispuesto a pagar.

La situación ha afectado significativamente al mercado. Las acciones de EssilorLuxottica, propietaria de Ray-Ban, sufrieron un descenso del 1,3% en París, mientras que Meta ha acumulado una caída del 10% en bolsa desde principios de año. Una muestra clara de la preocupación del mercado ante este nuevo obstáculo.

Lo que nadie cuenta es que esta no es la primera vez que las regulaciones europeas frenan los planes de las grandes tecnológicas. Apple, por ejemplo, se vio obligada a suspender algunas funciones clave de su software en la UE para evitar litigios, un claro precedente de la complejidad de operar en el mercado europeo.

Con las gafas Ray-Ban Meta Display relegadas a Estados Unidos y con conversaciones en curso con Prada para desarrollar gafas de alta gama con IA, Meta se enfrenta a un futuro incierto para su apuesta por los dispositivos portátiles. La empresa ha redirigido recursos de su costoso proyecto del metaverso hacia los dispositivos con IA, pero el camino hacia la dominación del mercado de la realidad aumentada en Europa se antoja más empinado que nunca. La industria observa, mientras Meta intenta convencer a Bruselas de que sus gafas son más que un simple dispositivo: son una ventana al futuro digital.