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Pentágono y google: la ia militar avanza a paso firme

El Departamento de defensa de EE.UU. apuesta por la inteligencia artificial para optimizar sus operaciones, una estrategia que se ve reforzada con la entrada de Google, que introduce agentes de IA para automatizar tareas administrativas y de planificación. Esta colaboración, aunque prometedora, desata controversias en la industria tecnológica.

Gemini, el nuevo aliado del pentágono

Gemini, el nuevo aliado del pentágono

Según Emil Michael, subsecretario de defensa para investigación e ingeniería, la iniciativa comenzará con ocho agentes preconfigurados para automatizar tareas como la elaboración de resúmenes de reuniones y la gestión de presupuestos. Estos agentes, basados en el modelo Gemini de Google, permitirán al personal civil y militar crear asistentes de IA utilizando lenguaje natural. La cifra habla por sí sola: 1,2 millones de empleados del Pentágono han utilizado el portal GenAI.mil desde diciembre, generando 40 millones de prompts únicos y subiendo más de 4 millones de documentos en la nube.

Pero hay un detalle: la revisión humana final sigue siendo indispensable para evitar errores. “Ahorramos mucho tiempo, pero la supervisión humana es clave”, enfatizó Michael.

Esta apuesta por la IA no está exenta de tensiones. La industria tecnológica se encuentra dividida ante el creciente uso de estas tecnologías en el ámbito militar. Anthropic PBC, por ejemplo, ha sido objeto de críticas por buscar evitar el uso de su tecnología en vigilancia nacional y armas autónomas, lo que llevó al Departamento de defensa a considerarla un “riesgo para la cadena de suministro”. Anthropic ha respondido con una demanda contra el gobierno por esta designación.

La implementación de Gemini ya se está sintiendo en el terreno. En Fort Bragg, la planificación de simulacros militares se redujo de seis meses a seis semanas gracias al uso del portal de IA, demostrando el potencial de esta tecnología para agilizar procesos.

La decisión del Pentágono de colaborar con Google, y específicamente con Gemini, no solo representa una modernización de sus capacidades operativas, sino también un claro reflejo de la creciente influencia de la inteligencia artificial en la geopolítica. Una influencia que, a partir de ahora, será aún más palpable.