Wall Street en caída tras subida de rendimientos de bonos y tensiones con Irán
Los índices bursátiles estadounidenses han comenzado la jornada de este jueves, 20 de agosto, con fuertes caídas. El Dow Jones Industrial Average retrocede un 0,7%, situándose en 53.100 puntos, con una pérdida de casi 400 puntos. El S&P 500 también cede un 0,25%, alcanzando los 7.685 puntos, mientras que el Nasdaq Composite retrocede un 0,5%, hasta los 26.210 puntos.
Rendimientos de bonos impulsan la caída en Wall Street
Estas caídas se deben en gran medida al aumento de los rendimientos de los bonos, que han experimentado un repunte significativo. La rentabilidad del bono a 10 años ha subido más de 5 puntos básicos, alcanzando el 4,704%, y el rendimiento a 30 años ha aumentado en 6 puntos, situándose en el 5,254%. Esta evolución contrasta con el optimismo de la jornada anterior, motivado por el anuncio del Departamento del Tesoro estadounidense sobre un aumento en las recompras de deuda a largo plazo.
Trump impulsa el bitcoin: El mercado de criptomonedas, por su parte, se mantiene en alza, con el bitcoin liderando el camino. El bitcoin avanza un 5%, superando los 72.000 dólares, impulsado por la reciente reunión del expresidente Donald Trump con ejecutivos de importantes empresas del sector cripto y reguladores de la SEC y la CFTC. Se espera que esta iniciativa impulse la aprobación de la Ley de Claridad, que busca regular el mercado de criptomonedas.

Tensiones geopolíticas y guerra económica contra Irán
En otro ámbito, las tensiones entre Estados Unidos e Irán han escalado, con el presidente Trump anunciando planes para imponer “la operación económica más aplastante jamás emprendida” contra Teherán. Trump ha amenazado con severas sanciones financieras a cualquier país que ayude a Irán a eludir las sanciones existentes, y ha afirmado que la armada, la fuerza aérea y las instalaciones de producción militar iraníes han sido destruidas, además de que la moneda iraní ha perdido todo su valor. El mandatario estadounidense advierte que cualquier país que ofrezca “un salvavidas” a Irán enfrentará “tremendas consecuencias económicas propias”. Esta escalada se produce tras la suspensión por parte de los Emiratos Árabes Unidos de todas sus relaciones comerciales con Irán.